Situación actual de la Sanidad Apícola en España desde AVESPA


AVESPA (Asociacion de   Veterinarios Especialistas en Sanidad y Produccion Apicola)

Asociacion VESPA

Según los últimos datos aportados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (agosto 2016), España sigue siendo el primer país de la Unión Europea en censo de colmenas, alcanzando las 2.775.149 colmenas. Además en nuestro país es muy elevado el porcentaje de apicultores profesionales (22,51%) en comparación con la media europea (5,20%).

Sin embargo, si comparamos el censo de colmenas en España así como la producción de miel de nuestro país del año 2001 con el actual, 2015, podemos observar como en 15 años, a pesar de haber aumentado el censo significativamente un 17,62%, más de 400.000 colmenas, pasando de 2.314.494 colmenas en 2001 hasta las 2.722.327 en 2015; la producción de miel ni siquiera se ha incrementado en la misma proporción e incluso se ha reducido en un 6,7% ya que en el año 2001 la producción de miel de España era de 32.920 toneladas, y en 2015 (aunque los datos sean provisionales) fue de 30.731 toneladas.

Desde AVESPA, la Asociación de Veterinarios Especialistas en Sanidad y Producción Apícola, estamos convencidos de la estrecha relación entre sanidad y producción, y de que como cualquier otra especie animal la producción apícola depende en gran medida de la sanidad.

Han pasado diez años desde que entró en vigor el Real Decreto 608/2006, por el que se establece y regula un Programa nacional de lucha y control de las enfermedades de las abejas de la miel, y sin embargo, a día de hoy la sanidad apícola sigue siendo una asignatura pendiente.

Al margen de otras enfermedades como la Nosemosis o las Loques, en la actualidad el principal problema sanitario de la apicultura es la Varroosis, causada por Varroa destructor, tratándose de la enfermedad más importante de las abejas y la única que obliga a realizar un tratamiento sistemático de la colonia.

El apicultor se enfrenta a una difícil situación sanitaria debido a:

  • Aumento  de la  frecuencia de infestaciones elevadas  de las colonias de abejas por Varroa, que incluso provocan su muerte
  • Dificultad en el control de Varroosis por:

Dificultades en la lucha contra la Varroa

  • Falta de eficacia de los tratamientos:
    1. Aparición de resistencias del ácaro a los productos usados.
    2. Mal uso de los tratamientos.
    3. La mayoría de los productos sólo afectan a la Varroa forética. Generalmente hay más ácaros dentro de la cría que sobre las abejas, encontrándose en el verano el 90% de las hembras adultas sobre la cría
  • Escasez de medicamentos veterinarios presentes en el mercado y de elevado precio.
  • Factores climáticos: Inviernos cálidos con ausencia de parada invernal de la puesta de cría o temperaturas bajas que reducen la distribución de los acaricidas de contacto.
  • Acúmulo de residuos de acaricidas en la cera de las colonias de abejas, que además contribuyen a la generación de resistencias por parte de Varroa.

Varroa en abeja

Ante este escenario, la apícola, como cualquier otra ganadería necesita del asesoramiento veterinario. Y el técnico apícola, como agente sanitario principal debe asesorar  a los apicultores en el control de la Varroosis en sus explotaciones.

Este asesoramiento debe basarse en tres puntos fundamentales:

  • Control de la transmisión de Varroa
  • Diagnóstico
  • Tratamiento

Control de la transmisión de Varroosis
Como otros agentes patógenos Varroa se transmite a través de:

  • Abejas parasitadas (deriva, pillaje)
  • Panales afectados (producción de enjambres, reforzamiento colmenas débiles)
  • Colmenas parasitadas (trashumancia y transacciones comerciales).

Hay que recordar al apicultor que es el agente más importante en la difusión de esta parasitosis.

Diagnóstico
Es fundamental hacer un buen diagnóstico de la Varroosis para conocer la tasa de parasitación de las colmenas y establecer la necesidad del tratamiento antes de que la infestación sea elevada y produzca daños irreversibles en las colonias, presentando unos síntomas que se identifican perfectamente:

  • Colonias con menos individuos como consecuencia de la muerte de abejas
  • Enfermedades  asociadas: víricas  vectorizadas por Varroa, sobre todo el de alas deformadas DWV, además de ABPV, IAPV, KBV, SBV y enfermedades de la cría (micosis y loques)
  • Descensos productivos
  • Colapso final de la colonia, más frecuente a finales de agosto y septiembre, cuando el nº de ácaros es muy elevado y alcanza su máximo y la colonia de abejas se va reduciendo

Para cuantificar el nivel de infestación se puede hacer un recuento de  ácaros presentes en:

  • Abejas adultas: método del azúcar glass
  • Panal de cría: desoperculando 10×10 cm de obrera/zángano preferiblemente
  • Fondo sanitario

Es necesario realizar controles periódicos en cada colmenar: al menos 4 al año, fundamentales en primavera y otoño, como mínimo en 8 colmenas elegidas al azar y en un 10% de las colmenas de los apiarios de mayor tamaño.

Tratamiento
Según el Real Decreto 608/2006, es obligatorio realizar en las colmenas un tratamiento al año frente a la Varroosis con un medicamento veterinario entre septiembre y noviembre, y algo muy importante, bajo supervisión veterinaria.

Para el tratamiento de Varroa se pueden usar:

  • Métodos biotécnicos compatibles con la apicultura ecológica:
    1. Retirada de cría de zánganos (antes de 24 días)
    2. Bloqueo de la puesta de la reina (enjaulado)
    3. Fondos sanitarios
  • Métodos terapéuticos, usando quimioterapia, con medicamentos autorizados por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), basados en productos de síntesis (fluvalinato, flumetrina, amitraz y Cumafós) o naturales (timol, ácido oxálico y ácido fórmico).

En este momento hay que insistir al apicultor sobre la importancia de este tratamiento,  enseñándole a hacer un buen uso de los productos para obtener la máxima eficacia y evitar la generación de resistencias, haciendo hincapié en algunos aspectos en los que observemos fallos en el día a día:

  • Es obligatorio administrar un tratamiento a todas las colmenas de la explotación.
  • Se tienen  que  tratar  todas las colmenas del  apiario al mismo tiempo aunque posean distintos niveles de parasitación para evitar reinfestaciones.
  • No se deben hacer tratamientos preventivos ni abusar de los medicamentos.
  • Se  tienen que usar siempre medicamentos veterinarios autorizados por la AEMPS, respetando las indicaciones, dosis, periodo  de supresión, normas de conservación, plazo de caducidad y normas de protección para el apicultor.
  • Los  medicamentos se deben adquirir con receta veterinaria (aquellos sujetos a prescripción veterinaria) en los establecimientos comerciales legalmente reconocidos y reflejarse en el registro de medicamentos de la explotación.
  • Los productos se tienen que mantener en la colmena el tiempo especificado para evitar la aparición de resistencias a los principios activos y no deben reutilizarse nunca.
  • No se pueden usar los principios activos autorizados de forma artesanal, como se hacía hace 30 años cuando entró la Varroa en España y no existían medicamentos registrados, ya que no es posible controlar la dosificación y promueve la generación de resistencias.
  • Está prohibido el uso de productos no autorizados, ya que pueden ser muy tóxicos para las abejas, además de considerarse una infracción grave según la Ley 8/2003, de Sanidad Animal.

Se  debe  concienciar  al  apicultor   de   que  está    produciendo alimentos que deben ser seguros para los consumidores,  libres de residuos de medicamentos y productos no autorizados. Hay que preservar la calidad de los productos apícolas:

  • Es  necesaria  una  correcta rotación de los principios activos en el  tiempo para evitar la aparición de resistencias.
  • Para obtener la máxima  eficacia de los productos es importante la ausencia o menor presencia de cría operculada posible en las colonias, que se puede forzar complementando el tratamiento con otras técnicas de manejo (enjaulado de la reina, retirada de cuadros de cría…).
  • La renovación de la cera es fundamental, ya que en esta matriz liposoluble se acumulan residuos de los productos usados e influye en la resistencia de Varroa a los acaricidas.
  • Los  residuos de los  medicamentos deben eliminarse correctamente para evitar la contaminación del medio ambiente.

Es necesario realizar un seguimiento y evaluar la eficacia del tratamiento realizando un nuevo control en el colmenar tras su administración.

Además debemos comunicar a la AEMPS las posibles reacciones adversas que se hayan producido en las abejas con el uso de los medicamentos o su falta de eficacia sobre Varroa, para evitar que se repitan en otras explotaciones apícolas.

Desde AVESPA creemos que el sector apícola necesita más que nunca del asesoramiento de los veterinarios y técnicos apícolas, que contamos con preparación y experiencia, para controlar la Varroosis y mejorar la sanidad y la producción de sus colmenas.

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